sábado, 10 de mayo de 2008

Un escritor pocamadre Michel Houellebecq




por Ariel González Jiménez
Sábado, 10 Mayo, 2008http://www2.milenio.com/node/16765
Quizás como una forma catártica de anticipar el festejo del Día de las Madres (que en Francia tiene lugar el último domingo de mayo o el primero de junio), la mujer que trajo al mundo al escritor Michel Houellebeck ha decidido publicar un explosivo texto en el que, por lo que se ha dado a conocer de su contenido, no puede pensarse otra cosa más que la de que busca romperle la madre a su querido vástago.
Él se lo buscó. Tras años de vivir mancillando la imagen materna al socaire de su fama literaria, su madrecita ha decidido defenderse por los mismos medios que ha utilizado el hijo para denostarla: la palabra escrita. Sin embargo, doña Lucie Ceccaldi, de 83 años, se las ha visto negras para encontrar un editor que se atreva a publicar esta brutal nalgada contra este enfant terrible de la literatura francesa, ampliamente conocido por lo que algunos medios han calificado como comentarios misóginos, racistas y, en general, políticamente incorrectos (también es conocido por criticar lo que queda del Mayo del 68 y hasta ha sido tildado de islamófobo).
Aparentemente, la madre de Houellebeck inspiró aquella trama de Las partículas elementales en las que una señora abandona a sus dos hijos para irse a vivir a una comuna hippie en California. Para el caso de doña Lucie, se supone que junto con su marido dejaron al pobre Michel a susuerte para ir a recorrer África en un Citroën 2CV (un auto muy curioso para tal efecto).
En Las partículas elementales, doña Lucie aparece como Janine Ceccaldi (lo que deja pocas dudas del tufo familiar de la historia), un personaje que es capaz de permitir la siguiente escena con la que se encuentra Marc, el padre de su segundo hijo, Michel (al primero, Bruno, lo ha entregado a sus abuelos para que se ocupen de él):
““En el dormitorio del primer piso había una peste insoportable; el sol que entraba por el ventanal iluminaba con violencia las baldosas negras y blancas. Su hijo reptaba torpemente por el suelo, resbalando de vez en cuando en un charco de orina o de excrementos. Guiñaba los ojos y gemía sin parar. Al percibir una presencia humana, intentó huir. Marc lo cogió en brazos; aterrorizada, la criatura temblaba en sus manos (…) Desde ese día, Michel vivió con su abuela…”
¿Ficción o realidad? ¿Novela o follón familiar? Para Houellebecq, que ha fincado buena parte de su éxito literario precisamente en su singular estilo para relatar estas situaciones, es claro que se trata de un episodio cuasi autobiográfico. Para doña Lucie, que por fin ha acusado recibo de la obra de su hijito, el asunto es también claro: “No quiero ni pienso hablar con mi hijo hasta que aparezca con Las partículas elementales en un lugar público y diga: ´Soy un mentiroso, un impostor. No he hecho otra cosa en mi vida que provocar el mal a todos los que me han rodeado. Y pido perdón´”.
en 2005 Le Point mostraba importantes revelaciones suyas, como la de que estuvo unida al escritor hasta que su retoño cumplió 37 años, edad en la que nuestro autor, en un gesto muy distante del nihilismo que parece fascinarlo, le escribió una carta que evidenciaba sus hondas preocupaciones estéticas: “Como madre, has sido abyecta e indigna… Aún así, todavía tienes tiempo, antes de morir, de compensarlo: envíame dinero suficiente para poder vivir durante tres años. Si no tiene un cheque dentro, tu carta irá a la papelera.”
Este y otros documentos que la abnegada madrecita ha reunido en estos años dan forma al libro que lleva por título El inocente.
Houellebecq :}


feliz día mamás!!! dejen comments!!